No es un libro exclusivamente histórico, ni tampoco constituye la descripción de estos centros de ocio que tanto han cambiado en los últimos tiempos de posmodernidad. El tratado que tienen en sus manos indaga, con apreciables citas pretéritas, en el corazón de las instalaciones termales para descubrirnos los usos y costumbres, los grandes aconteceres y las anécdotas, las decisiones trascendentales y la intrahistoria de las convivencias durante siglos de señores y vasallos, de nobles y plebeyos, de aristócratas, burgueses y gentes llanas.
La predisposición idónea para leer esta Historia de los Balnearios de Aragón ha de ser abierta y receptiva, porque se trata de una obra con altas dosis renacentistas, fruto de los sólidos fundamentos del autor en muchos campos del saber.