Este volumen, segundo de la Colección, recoge diez relatos de suspense, el título de uno de los cuales da título al conjunto. El autor, en la introducción, hace un recorrido por este tipo de narraciones que, antiguas en su origen, llegaron a popularizarse tanto que dieron lugar a un género literario. Examina la diferenciación, dentro de él, entre la corriente que puede llamarse clásica, en la que lo que importa sobre todo es el problema, el enigma, más que los caracteres y los ambientes, y la posterior, llamada así, "novela negra", más próxima a los problemas sociales y reflejando sectores de la sociedad, a veces con realismo e incluso altura literaria. Naturalmente, en cada una de ellas, aunque sus partidarios defiendan las propias preferencias, hay y ha habido autores buenos y malos. “Novelas espléndidas, aunque las que llamo clásicas se hayan quedado, en opinión de muchos, anticuadas”.
Comenta asimismo que la denominación de “novela negra” no deja de ser convencional, ya que tiene su origen en una famosa colección de la editorial francesa Gallimard, de tapas y aun canto de las páginas negros. En una y en otra tendencia, ha proliferado el cuento o historia corta, abundando acreditados aciertos y logros, desde Poe y Conan Doyle, con Dupin y Sherlock Holmes, sus personajes inolvidables, a Chesterton, Borges y Bioy Casares, la baronesa de Orczy, creadores del padre Brown, don Ignacio Parody y el Viejo del Rincón, respectivamente, sin olvidar, entre otros muchos, los magistrales de Ágata Christie, que escribió ciento cincuenta, William Iris, Dorothy Sayers, Berkeley, etc. Subrayemos también la gran calidad de los que salieron de la pluma de Dashiell Hammett, representante aventajado de la segunda de las corrientes indicadas.
José H. Polo presenta en este volumen diez relatos, de los cuales, los cuatro primeros, de corte más clásico, se los adjudica al comisario Orbaneja, policía de ficción zaragozano: “El caso del telegrama de noche”, “El caso del alfiler de corbata”, “El caso de las vacaciones truncadas” y “El caso del vaivén sospechoso”. En cuanto a los otros seis, no en todos aparece un polizonte o detective, como en “El caso del crimen secreto” o en “El caso de los amigos de toda la vida”. Y menos en “El caso de la venganza lunar”, relato de suspense y de angustioso clima, pero del que está ausente el crimen y la intriga policial. Un conjunto de amenas historias de fácil lectura, que agradará a los amantes del género.