Las desapariciones de chicas en España llevan de cabeza a la policía. En ocasiones el misterio no llega a resolverse nunca. Pero sí es verdad que los asesinos, a veces asesinos en serie, seres en apariencia normal, como tú o como yo, planean con frialdad sus macabras perversiones. Sin quererlo, todos firman sus felonías.