Lupercio y Bartolomé Leonardo de Argensola, ilustres barbastrenses, fueron dos escritores del Siglo de Oro español muy conocidos y valorados en su época, tanto por su labor literaria como por su trabajo de historiadores. En ambas facetas mostraron los rasgos más sobresalientes de su personalidad, nacida de una exquisita educación. Su honestidad, rectitud, constancia, laboriosidad y lealtad les valieron el aprecio de la nobleza cortesana y les permitió conocer los entresijos de la vida política de finales del siglo XVI y comienzos del XVII.
Vivieron y glosaron sucesos como la invasión de Aragón por las tropas de Felipe II en 1591, y el virreinato del conde de Lemos en Nápoles. Su teatro y su poesía (sobre todo satírica y moral), junto con la crónica histórica, les granjearon el aplauso de sus contemporáneos, incluidos Cervantes y Lope de Vega. Debemos destacar además su profundo aragonesismo y el amor a una tierra a la que dedicaron hermosísimos poemas.