El libro es un monumento a cuantos en esos años terribles supieron aguantar, disimular, combatir por todos los medios el nazismo imperante en el país vecino, con la cobertura al sur de la dictadura española. Es, también un aporte fundamental a la historia de ambos países, tantas veces alejados y hasta enfrentados, pero con tanto pasado común. ¡Tienen tanta resonancia, cuando repaso el texto, lugares, ciudades, ríos, comarcas del Mediodía francés!
No en vano por allí se establecieron decenas de miles de refugiados, muchos de ellos afincados con sus familias ya para siempre. Y otros miles que regresaron a España para reforzar la lucha contra la dictadura. Sixto Agudo, como cuenta con orgullo, dirigió esos movimientos por aquellos años. Se suceden cientos de datos, geográficos, económicos y laborales, políticos, sociales, humanos. Uno se asombra al comprobar cuánta memoria tuvo y retiene este viejo luchador.